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50 años de “ecología profunda”: La encíclica Laudato si’, más allá de la biología política.

“La preocupación por la paz, la justicia y la integridad de la creación está en los programas y documentos de muchas órdenes y congregaciones religiosas. Hace ya diez años, en 2011, la Compañía de Jesús publicó un documento, Sanar un mundo herido, que pretendía responder institucionalmente a los grandes retos ambientales ligados a la pobreza y a la injusticia global”

“Tal fue la fuente de inspiración del Papa jesuita para la elaboración de la Laudato si’ y la Laudate Deum. Desde mi punto de vista, ambos textos son más radicales y comprometidos socialmente que el ecologismo y la ecología  a veces solo poética o mística– de Arne Naess”

En algunos medios, defensores de nuestra casa común, la Tierra, se alude con frecuencia a la “ecología profunda”, una expresión y una filosofía de la naturaleza radical que cumple 50 años en 2023. La expresión “ecología profunda” fue acuñada en 1973 por el noruego Arne Naess, como un término teórico, pero se transformó posteriormente en un movimiento social. Y ¿quién es Naess? 

Arne Dekke Eide Næss (27 de enero de 1912 – 12 de enero de 2009) fue el fundador de la ecología profunda y uno de los más reputados filósofos noruegos del siglo XX. Fue el catedrático más joven de los nombrados en la Universidad de Oslo en la primera mitad del siglo XX, cargo que ejerció ininterrumpidamente desde 1939 a 1970..

Næss fue además un avezado alpinista al que se conoció por ser tío del célebre montañero y hombre de negocios Arne Næss Jr. y el hermano menor del armador Erling Dekke Næss.

Para Naess son puntos centrales de su filosofía:

  1. El ser humano debe considerarse en armonía con el medio; no por encima, sobre o fuera de este.
  2. La tesis de la igualdad biocéntrica: todas las cosas naturales, los ecosistemas, la vida, etc., tienen derecho a existir. Independiente de su grado de autodeterminación.
  3. El derecho a la diversidad cultural. Por tanto, construcción de una sociedad que tiene el respeto a la co-evolución de todos los seres vivos.

Integración total persona-en-naturaleza

Actualmente la ecología profunda se sitúa frente a llamada ecología reformista, la que defiende la llamada sostenibilidad, considerada como conservadora, que es la que ha logrado mayor incidencia en los debates contemporáneos debido a la altura de muchos de sus simpatizantes; incluso logrando en muchos países estar sus miembros insertos plenamente en el poder político y empresarial. Sin embargo, su núcleo de acción se da en el mundo anglosajón, siendo casi inexistente en el resto del orbe.

La ecología profunda tiene como premisa una integración total de la persona-en-naturaleza. No está ni por encima ni fuera de la naturaleza. Por la misma razón, también cuestiona fuertemente las grandes decisiones político-económicas, siendo muchos de sus adherentes personas que se perfilan en grupos políticos de propuestas.

El concepto fue desarrollado más tarde por Bill Devall y George Sessions al publicar en 1985 el libro Deep Ecology. Otro autor que está integrado en esta corriente es Fritjof Capra. Tiene una cosmovisión holística, con una ética ecocéntrica y en ocasiones tienden a ser feministas e igualitarios.

Ecología profunda y ecología integral

En mayo de 2015, el papa Francisco publicó la encíclica Laudato si’, en la que marcó el horizonte de la visión católica de la cuestión medioambiental de nuestro tiempo a través de la «ecología integral», en la que lo medioambiental y lo social están intrínsecamente implicados.

Pocos meses después, en diciembre de 2015, se reunió la 21 Conferencia de las Partes de la Convención del Cambio Climático, también conocida como COP 21. Es la reunión de los estados que han firmado la Convención para combatir el cambio climático. En aquel encuentro de París, el mensaje de Laudato si’ resonó en muchas de las intervenciones de los líderes políticos.

Ocho años después, la ciencia continúa proporcionando evidencia del deterioro climático de nuestro planeta. Los efectos se van sintiendo con más fuerza y el impacto lo sufren, especialmente, las poblaciones más vulnerables y pobres.

En diciembre de este año, 2023, se vuelve a reunir la conferencia, esta vez en Dubai (COP 28). El papa Francisco quiere apoyar este encuentro, reconociendo la gravedad de la situación y cómo la respuesta hasta ahora ha sido totalmente insuficiente. El Papa desea que esta vez se logre un acuerdo que sea «drástico, intenso y que consiga el acuerdo de todos».

En este contexto se ha dado a conocer la exhortación pontificia Laudate Deum. Pero Laudate DeumAlabad a Dios, que así se llama esta exhortación, además de querer impulsar un nuevo multilateralismo internacional que nos coloque en una senda de transformación económica y social, también se dirige a nosotros los católicos. El Papa nos invita a superar escepticismos y prejuicios y tomar conciencia de la gravedad de la crisis climática.

 El texto de la encíclica papal, un año en fabricación y escrito con la ayuda de un gran equipo de teólogos, filósofos y científicos, revela no sólo la gran autoridad moral del Papa Francisco, sino también su completa familiaridad con muchos conceptos e ideas de la ciencia contemporánea.

Durante los últimos treinta años, una nueva concepción de la vida se ha convertido en la vanguardia de la ciencia -una visión unificadora que integra las dimensiones biológicas, cognitivas, sociales y ecológicas de la vida-. En el mismo centro de esta nueva comprensión de la vida nos encontramos con un profundo cambio en las metáforas: de ver el mundo como una máquina, hacia entenderlo como una red. Esta nueva ciencia de la vida está siendo desarrollada ahora por destacados investigadores y sus equipos alrededor de todo el mundo.

Llamamos a la nueva concepción de la vida un “visión de sistemas” porque involucra un nuevo tipo de pensamiento -pensar en términos de conectividad, las relaciones, los patrones y el contexto-. En la ciencia, esta forma de pensar es conocida como “pensamiento sistémico”, ya que es crucial para la comprensión de los sistemas vivos de cualquier tipo -los organismos vivos, los sistemas sociales, o los ecosistemas-.

Visión sistémica de la vida

La visión sistémica de la vida será la base conceptual de mi análisis de la encíclica del Papa en este ensayo.

En diversos estudios, he defendido que la ecosolidaridad -que subyace en la mentalidad del Papa Francisco-, expresada a veces, pero no siempre, en lenguaje teológico, es esencialmente la ética de la ecología profunda, la escuela filosófica fundada por Arne Naess en 1973.

Pero hay más: en el pensamiento del Papa, el ser humano cobra un papel mucho más importante que en la filosofía ecocéntrica o biocéntrica de Naess. Y en eso, el papa Francisco en la Laudato si’ y en la Laudate Deum se aproxima más al Consejo Mundial de las Iglesias.

Ecología por la paz, la justicia y la reconciliación

Hace ya más de 30 años (en mayo de 1990) tuvo lugar la Asamblea Ecuménica Internacional de Seúl, impulsada por el Consejo Ecuménico de las Iglesias. En las conclusiones de esta Asamblea se dice que “la pobreza, la ausencia de paz y la degradación del Medio Ambiente son manifestaciones de las muchas dimensiones del sufrimiento que tienen su raíz en las abrumadoras estructuras de dominación, es decir, el racismo, el sexismo, el sistema de castas y el clasismo, evidentes en todas las situaciones del sufrimiento en sus diversas y perniciosas formas” (Documento final de Seúl, 1990).

“La preocupación por la paz, la justicia y la integridad de la creación está en los programas y documentos de muchas órdenes y congregaciones religiosas”

Desde entonces, la preocupación por la paz, la justicia y la integridad de la creación está en los programas y documentos de muchas órdenes y congregaciones religiosas. Hace ya diez años, en 2011, la Compañía de Jesús publicó un documento, Sanar un mundo herido, que pretendía responder institucionalmente a los grandes retos ambientales ligados a la pobreza y a la injusticia global.

Tal fue la fuente de inspiración del Papa jesuita para la elaboración de la Laudato si’ y la Laudate Deum. Desde mi punto de vista, ambos textos son más radicales y comprometidos socialmente que el ecologismo y la ecología  a veces solo poética o mística– de Arne Naess.

Tomado de RELIGIÓN DIGITAL

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