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Estas son las tres claves del papa Francisco para impulsar la pastoral juvenil

El Pontífice se ha reunido este sábado con los participantes en el Congreso Internacional de Pastoral Juvenil.

El papa Francisco ha recibido hoy en audiencia a los participantes en el Congreso Internacional de Pastoral Juvenil promovido por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida sobre el tema ‘Por una pastoral juvenil sinodal: nuevos estilos y estrategias de liderazgo’, que se ha celebrado en Roma del 23 al 25 de mayo de 2024.

Pensando en el Jubileo de los Jóvenes, que se celebrará el próximo año y en la JMJ de Seúl el Papa ha señalado que su “sueño” es que “puedan facilitar que muchos jóvenes se encuentren con Jesús, incluso aquellos que normalmente no van a la Iglesia, llevándoles el mensaje de la esperanza”.

“Pienso en esos chicos y chicas que han “bajado la mirada”, que han perdido el horizonte, que han dejado a un lado sus grandes sueños y han quedado atrapados en la tristeza y en la depresión”, ha dicho Francisco, subrayando su esperanza en que “los eventos de Roma y de Seúl son las ocasiones que Dios nos ofrece para decir a todos los jóvenes del mundo: Jesús es esperanza para mí, para ti, para nosotros, para todos”. A este respecto, el Papa ha señalado tres elementos “que no deben faltar nunca en el trabajo cotidiano de la pastoral juvenil”.

1. Certezas fundamentales

En primer lugar, Francisco ha animado a que se ayude a los jóvenes a tener en el corazón “algunas certezas fundamentales, como ‘Dios es amor’, ‘Cristo te salva’, ‘Él vive’, ‘el Espíritu da vida’”, las cuales “son cuatro verdades sencillas que nunca hay que cansarse de anunciar”.

“Los jóvenes, en efecto, se ven particularmente afectados por las noticias negativas que nos asedian, pero estas no deben opacar la certeza de que Cristo resucitado está con ellos y es más fuerte que cualquier mal”, ha continuado Francisco. Por ello, “es importante ofrecer a los jóvenes ocasiones para experimentar a Cristo vivo en la oración, en la celebración eucarística y en la reconciliación, en los encuentros comunitarios, en el servicio a los pobres y en el testimonio de los santos. Los propios jóvenes que viven esa experiencia serán a su vez portadores de ese anuncio-testimonio”.

2. Discernimiento espiritual

“Otro elemento esencial es el discernimiento espiritual”, ha apuntado Francisco. “El discernimiento es un arte que han de aprender en primer lugar los agentes pastorales: los sacerdotes y los religiosos, los catequistas, los acompañantes, los propios jóvenes que caminan con otros jóvenes”. Es, además, “un arte que no se improvisa, sino que tiene que ser profundizado, experimentado y vivido. Para un joven, encontrar una persona capaz de discernimiento es encontrar un tesoro”. Por ello, “en el camino de fe y en el descubrimiento de la propia vocación, contar con un guía sabio ayuda a evitar muchos errores, muchas ingenuidades, muchos momentos de extravío y de parálisis”.

Sobre el discernimiento, el Papa ha subrayado, además, tres cualidades: que este es sinodal, es personal y está orientado a la verdad. “En la práctica del discernimiento, en cambio, la Iglesia pone a nuestro lado a hermanos y hermanas en la fe para recorrer un camino juntos, no solos, y de esta manera nuestra maduración interior se enriquece mucho más. En este sentido el discernimiento es sinodal”, ha explicado.

“Al mismo tiempo es personal”, ha dicho, ya que “mientras que en nuestro mundo todo tiende a ser masificado y uniformado, a los jóvenes, en cambio, hay que acompañarlos personalmente. Cada uno de ellos es único e irrepetible. Cada uno merece escucha, comprensión y consejos adecuados a su edad, a su madurez humana y espiritual”. Y, por último, está orientado a la verdad. “En una sociedad contaminada por las noticias falsas, donde los perfiles personales a menudo están alterados o son ficticios, donde se crean identidades alternativas, el discernimiento quiere ser para los jóvenes un camino en pos de la autenticidad; para salir de las identidades artificiales y descubrir la propia identidad real. Se trata de ser “genuinos” ante sí mismos, ante los otros y ante Dios”.

3. Escuchar a los jóvenes

Francisco ha concluido diciendo que es importante seguir escuchando a los jóvenes. “Se trata de una escucha real, que no se quede ‘a medias’. Los jóvenes no pueden ser instrumentalizados para realizar ideas que ya han decidido otros o que no responden realmente a sus necesidades”, ha explicado. “A los jóvenes hay que confiarles responsabilidades, implicarlos en el diálogo, en la programación de las actividades y en las decisiones. Es necesario hacerles sentir que son parte activa y con pleno derecho en la vida de la Iglesia; y sobre todo que ellos mismos son los primeros anunciadores del Evangelio a sus coetáneos”.

Tomado de VIDA NUEVA DIGITAL

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