Para Compartir Con La Comunidad. Clero Hoy 630

  • El texto de Isaías nos hace caer en la cuenta de nuestra condición discipular y lo que ella implica “El Señor me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento”. Los bautizados estamos llamados a anunciar la Palabra de vida que hemos recibido. Palabra que muchos están esperando y que transforma la vida (Is 50,4-7).
  • Cristo se abajó hasta nosotros los hombres y tomó nuestra débil condición, para demostrarnos hasta dónde llega el amor de Dios Padre por nosotros: hasta tomar la condición de criatura por medio del Hijo, redimirnos a través de su sufrimiento y su muerte en cruz. Pero también se abajó para enseñarnos el camino hacia el Padre, hacia la vida eterna, hacia la gloria es la obediencia filial (Flp 2,6-11).
  • el drama de la pasión y muerte del Señor con el que empezamos la Semana Santa. Tiene como finalidad abrir más nuestro corazón al amor del Padre que nos ofrece su misericordia por medio de su Hijo Jesucristo. Contemplar la pasión del Señor también nos debe llevar a imitar a Cristo en su amor por los hombres (Lc 23,1-49).
  • cada eucaristía es la actualización del misterio pascual de Cristo. Que la celebración devota y piadosa de estos días santos haga crecer nuestro entendimiento, amor y respeto por el sacramento de la Eucaristía.
  • CEC 557-560: la entrada de Jesús en Jerusalén; CEC 602-618: la Pasión de Cristo; CEC 2816: el señorío de Cristo proviene de su Muerte y Resurrección; CEC 654, 1067-1068, 1085, 1362: el Misterio Pascual y la Liturgia
Compartir

Suscríbete a nuestro boletín