Padre misericordioso, fuente de vida, amor y esperanza, ponemos en tus manos a todas las personas con discapacidad. Tú conoces sus luchas, sus alegrías, sus
Hay una pregunta que no podemos esquivar: ¿por qué hoy tantas personas tienen dificultades para confiar en quienes ejercemos el ministerio sacerdotal? No basta con