Oremos por todas las familias del mundo, especialmente por aquellas que atraviesan dificultades, para que el Señor fortalezca sus vínculos de amor, las sostenga en los momentos de prueba y las ayude a vivir en la fe, el diálogo, el respeto y el perdón. Que nuestros hogares sean verdaderas escuelas de vida cristiana, donde se cultiven la solidaridad, la paz y la esperanza, y donde cada uno de sus miembros encuentre acogida, consuelo y la fuerza para seguir el camino del Evangelio.







