OREMOS POR las personas discapacitadas.

Padre misericordioso, fuente de vida, amor y esperanza, ponemos en tus manos a todas las personas con discapacidad. Tú conoces sus luchas, sus alegrías, sus anhelos y los desafíos que cada día deben afrontar. Míralas con ternura, acompáñalas en su camino y concédeles la fortaleza necesaria para vivir con dignidad, confianza y alegría.

Te pedimos también por sus familias, cuidadores y por quienes dedican su vida a acompañarlas; dales paciencia, sensibilidad y generosidad para reconocer en cada persona un rostro de tu amor.

Que nuestras comunidades cristianas sean espacios de acogida, participación y fraternidad, donde nadie se sienta excluido y donde aprendamos a superar las barreras que impiden reconocer la dignidad de todos tus hijos.

Enséñanos, Señor, a no mirar la discapacidad desde la limitación, sino a descubrir en cada persona sus dones, capacidades y riqueza humana. Que, siguiendo el ejemplo de Jesús, sepamos acercarnos, escuchar, acompañar y construir una Iglesia donde todos tengan un lugar y puedan participar plenamente de la vida comunitaria.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

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