Una convocatoria que reunió voces reconocidas e influyentes en el ámbito académico, gubernamental, eclesial y de los organismos multilaterales; gracias a la articulación entre la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la UCA, el arzobispado de Buenos Aires, la conferencia episcopal argentina (CEA) y el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM).
Actividad que, desde la reflexión académica, política y religiosa sobre la realidad hace parte del preámbulo a la llegada del Papa a Argentina.
La encíclica Magnifica Humanitas, fue el eje transversal de la agenda, gracias a sus aportes respecto al análisis de la encrucijada ética que vive el ser humano como efecto del avance sin precedentes de la Inteligencia Artificial.
La automatización laboral
Una circunstancia que en América Latina y el Caribe, se siente entre otras cosas en el cambio de las estructuras productivas y comunitarias, lo que exige una respuesta concertada. “América Latina enfrenta profundas transformaciones en el trabajo, la educación y las relaciones sociales, atravesadas por la digitalización y el avance de la inteligencia artificial. Estos cambios plantean un desafío compartido. Se trata de orientar la innovación y el desarrollo hacia el bienestar de las personas y la protección de la dignidad humana”.
Durante el acto inaugural se escucharon las intervenciones de Andrés Delich, secretario general electo de la OEI.; monseñor Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires; Agustín Ezequiel Caulo, secretario de Culto y Civilización de la Nación Argentina; y María del Pilar Bosca Chillida, directora general de Cultos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Acto seguido se escuchó la conferencia magistral de Sor Alessandra Smerilli, FMA, prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral en la Santa Sede; espacio que fue moderado por Luis Scasso, director de la OEI en Argentina.
Apertura eclesial
Más adelante, el panel de apertura exploró el impacto de la enseñanza pontificia en el continente con las intervenciones de monseñor Lizardo Estrada Herrera, secretario general del Celam; el cardenal Fernando Chomali, arzobispo de Santiago de Chile; y monseñor Evelio Menjívar-Ayala, obispo de Wheeling-Charleston (EE. UU.), bajo la moderación de Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina.
Continuando con la agenda, el primer tema propuesto para el debate fue el futuro del trabajo y la educación para una transición justa; espacio que reunió a directivos de organismos internacionales e instituciones de educación superior como Anderson Pedroso SJ rector de la PUC Río y presidente de ODUCAL, André Soares del Banco Interamericano de Desarrollo, Franco Bartolacci, presidente del CIN y rector de la UNR y Ana Moreira directora regional de la OIT y la moderación de Mariana Maggio.
En este momento se enfatizó en la urgente necesidad de implementar políticas públicas y marcos educativos que conciban las herramientas tecnológicas como complementos y no como sustitutos de la mano de obra humana.
Una transición justa
Al respecto, se hizo énfasis en las consecuencias de una transición desregulada. Circunstancia que involucra los procesos educativos, las políticas públicas y las organizaciones sociales que deben acompañar esa transición justa; especialmente para ampliar las oportunidades de inclusión y garantizar que la IA complemente las capacidades humanas y su uso se limite a reducir costos o derive en una pérdida de especialización y de valoración sobre el sentido del trabajo.
En el segundo bloque titulado, “Dignidad humana e inteligencia artificial: el cuidado de las personas ante los nuevos desafíos”, se abarcó la dimensión ética y comunitaria del avance técnico que vivimos actualmente.
En esta línea la mesa contó con los aportes de Eduardo Chiliquinga Mazón, secretario ejecutivo del Parlamento Andino, Pablo Terrazas Lagos jefe de Gabinete de CAF, el Imán Marwan Gill, presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía y el presbítero Marcelo Figueroa representante de la Iglesia Presbiteriana San Andrés; quienes hablaron bajo la moderación de Agustina Rodríguez Saa de la Red de Universidades para el Cuidado de la Casa Común.
Resguardar el tejido social
Aquí la discusión alertó sobre los riesgos del aislamiento, el individualismo y la deshumanización derivados del uso de los sistemas automatizados.
Según subrayaron los organizadores, el imperativo moral es construir consensos regulatorios, por lo que se habló de la importancia de reconstruir desde lo comunitario y asumir la responsabilidad compartida que implica establecer una gobernanza ética y que la IA proteja la dignidad humana, fortalezca los encuentros reales y promueva la fraternidad y el bien común.
El encuentro concluyó con las palabras de Miguel Ángel Schiavone, rector de la UCA, y monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, quienes reafirmaron el compromiso de las instituciones que convocaron el Encuentro Internacional con relación a la tarea de consolidar un humanismo renovado en la era digital desde su misión.







