El 7 de julio, en su intervención en Ginebra durante el Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial, el arzobispo Balestrero, Observador Permanente ante las Naciones Unidas, hizo un llamamiento a un uso responsable y transparente de la IA, con el fin de salvaguardar la dignidad de la persona humana.
«La necesidad de una gobernanza sólida no implica poner límites a la IA como un fin en sí mismo. Más bien, es un requisito previo para asegurar que el progreso tecnológico se oriente de manera significativa hacia un horizonte más amplio, al servicio de toda la humanidad, respetando la dignidad inalienable de cada persona, don de Dios, y el bien común». Así lo afirma el arzobispo Ettore Balestrero, Nuncio Apostólico y Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, durante el Diálogo Global sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial, celebrado ayer, 7 de julio.
Esta es la primera reunión sobre el tema, con el objetivo de facilitar debates «abiertos, transparentes e inclusivos». Un diálogo constructivo, recuerda el arzobispo Balestrero, propuesto por el Papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas , dada la «transformación de época que afecta a todas las esferas de la vida» y que exige «una respuesta política acorde con su alcance».







