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Sínodo: Primera discusión sobre el nuevo Instrumentum laboris

El pasado domingo y lunes los miembros del Consejo Ordinario se reunieron en presencia y por videoconferencia junto con algunos consultores de la Secretaría General del Sínodo para revisar el documento que servirá de base para la próxima asamblea sinodal de octubre. La publicación está prevista para la primera decena de julio.

Es el estilo de la sinodalidad aplicado a los trabajos preparatorios que están definiendo el camino hacia el nuevo Sínodo previsto para octubre, del 2 al 17. Es el estilo que están experimentando los implicados en los trabajos que están discutiendo el Instrumentum laboris de la próxima asamblea. Tras la reunión de teólogos celebrada del 4 al 14 de junio, se redactó una primera versión del documento y, además de a los miembros del Consejo, este primer texto -según una nota de la Secretaría General- “fue enviado también a unas setenta personas, representantes de todo el Pueblo de Dios (sacerdotes, consagrados, laicos, representantes de realidades eclesiales, teólogos, agentes de pastoral y un número significativo de pastores) de todo el mundo, de diversas sensibilidades eclesiales y de diferentes “escuelas” teológicas”.

Principio de circularidad

Esta “amplia consulta”, explica el cardenal Mario Grech, Secretario General de la Secretaría General del Sínodo, ha querido “ser coherente con el principio de circularidad (lo que viene de la base, vuelve a la base) que ha animado todo el proceso sinodal”. Esta verificación del material elaborado a la luz de los informes recibidos pretende ser también un ejercicio, por parte de la Secretaría General, de esa responsabilidad que caracteriza a la Iglesia sinodal y que, estoy seguro, dará testimonio de la autenticidad de los trabajos sinodales”.

Un estilo adoptado por las parroquias

En la reunión, prosigue la nota, también se debatió sobre la marcha del proceso sinodal, en particular, de este tiempo entre las dos sesiones de la Asamblea. De los informes de los miembros del Consejo se desprende que “emerge en general un sentimiento de gratitud y confianza por el camino recorrido”. El Informe de Síntesis de la Primera Sesión fue bien acogido por las comunidades locales porque era fiel a los frutos de su escucha.

Muy apreciada fue también la iniciativa de convocar a algunos párrocos en Roma, no sólo porque se respetó una indicación dada por la Asamblea de octubre de 2023, sino porque el encuentro permitió escuchar realmente a los más de 200 párrocos reunidos en Sacrofano, investidos ahora por el Papa Francisco de un verdadero mandato de misioneros sinodales”. Otro aprecio lo recibió el “método de la conversación en el Espíritu” que, subraya la nota, ha sido “adoptado en no pocas diócesis como método ‘de trabajo’ en los consejos diocesanos y parroquiales, hasta llegar a las reuniones de las Conferencias Episcopales”. “Es el regalo más hermoso de este sínodo”, dijo uno de los participantes.

Sínodo y Jubileo

Los trabajos de este año, a pesar de la brevedad del tiempo disponible, ayudaron a los fieles a comprender que este Sínodo es sobre la sinodalidad y no, precisa la nota, “orientado a resolver tal o cual problema, sino a entrar en una dinámica de conversión pastoral, de un estilo de ser y vivir la misión de la Iglesia, confiando en el apoyo del Espíritu Santo”. Por último, surgió claramente la invitación a vincular más estrechamente el actual proceso sinodal con el camino de preparación al Jubileo, ante todo a través de la oración”.

Tras los trabajos del Consejo y una amplia verificación, una nueva versión del Instrumentum Laboris, concluye la nota, “será redactada y enviada de nuevo al Consejo Ordinario para su aprobación. A continuación, el nuevo documento será sometido al Santo Padre para su aprobación definitiva. La publicación del texto está prevista para la primera decena de julio. Se informará oportunamente al respecto”.

Tomado de VATICAN NEWS

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