Amado Señor, hoy ponemos en tus manos a estos hermanos nuestros que, por voluntad de la Iglesia y llamados por el Papa León XIV, reciben una nueva misión al servicio de tu pueblo.
Te encomendamos a Mons. Antonio Fontinele de Melo, llamado a pastorear la Diócesis de Río Branco; a Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, llamado a servir como Arzobispo de Puebla de los Ángeles; a Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, llamado a guiar la Diócesis de Querétaro; y al Rvdo. Sílvio Pereira Castro, llamado al ministerio episcopal como Obispo Auxiliar de São Miguel Paulista.
Dales un corazón de pastor, capaz de escuchar antes de hablar, de acompañar antes de juzgar y de servir antes que buscar reconocimiento. Que sepan leer los signos de los tiempos, caminar con sus comunidades y sostener con esperanza a quienes atraviesan momentos de dolor, incertidumbre o cansancio.
Concédeles sabiduría para discernir, fortaleza para afrontar las dificultades, humildad para reconocer sus propios límites y alegría para anunciar el Evangelio. Que amen profundamente a sus presbiterios, acompañen con cercanía a los consagrados y laicos y promuevan siempre la comunión entre todos los miembros de la Iglesia.
Que María Santísima, Madre de la Iglesia y Estrella de la evangelización, los acompañe en esta nueva etapa y les enseñe a decir cada día, con generosidad y confianza: «Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad».
Que sus nuevas responsabilidades pastorales produzcan abundantes frutos de santidad, unidad y esperanza, y que nunca olviden que toda autoridad en la Iglesia nace del servicio y encuentra su plenitud en la entrega.







