Señor, en tu infinita bondad, te pedimos por nuestras Diócesis. Bendice a nuestros obispos con sabiduría y fortaleza, para que guíen a tu pueblo con amor y dedicación. Fortalece a los sacerdotes en su misión de ser instrumentos de tu gracia y perdón.
Te rogamos por los seminaristas, que están en camino hacia el sacerdocio; dales la claridad y el fervor necesarios para seguir tu llamado. Y por los religiosos, que con su entrega total nos enseñan a vivir en humildad y servicio.
Finalmente, te pedimos por los laicos, quienes son el rostro de la Iglesia en el mundo. Que su fe y compromiso sean un testimonio vivo de tu amor entre sus familias y comunidades.
Que cada uno, en su vocación única, contribuya a construir un mundo más justo y lleno de esperanza.







