PARA COMPARTIR CON NUESTRA COMUNIDAD Clero Hoy 645

  • El autor sagrado nos deja entender que gran vanidad es atesorar cosas que al final se tendrán que dejar a otro, igualmente, que vanidad es trabajar día y noche sin reposo. Sin embargo, abriéndose a Dios y a los otros todo cobra nuevo sentido. Si atesoro para ayudar a los demás y si trabajo día y noche para dar gloria a Dios, entonces los trabajos y fatigas ya no son vanidad, sino amor (Qo 1,2;2,21-23).
  • El apóstol nos invita a pensar que la gracia del bautismo que nos hizo hijos de Dios y heredero de sus dones celestes, por lo que nos invita a buscar ante todo esos dones celestes. Nos invita a buscar los dones de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios, es decir, nos invita ante todo a buscar la humildad, porque el que se humilla será ensalzado (Col 3,1-5.9-11).
  • Jesús nos invita a no atesorar solo para nosotros, sino a hacer a otros partícipes de nuestros bienes. Así Dios nos hará partícipes de sus bienes. Nos invita a que no centremos la vida y las energías exclusivamente en adquirir riqueza material, sino, ante todo, en volvernos ricos en buenas obras. Obras realizadas por amor a Dios, que nos enriquecen en méritos para la vida eterna (Lc 12,13-21).
  • La eucaristía es el bien que más nos enriquece ante Dios, pues en ella recibimos a Cristo, tesoro inagotable de vida, verdad y amor.
  • CEC 661, 1042-1050, 1821: la esperanza en los cielos nuevos y la tierra nueva; CEC 2535-2540, 2547, 2728: el desorden de las concupiscencias

 

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