PARA COMPARTIR CON NUESTRA COMUNIDAD- Clero Hoy 681

  • El Sinaí representa el origen y la cuna del pueblo de Israel. Allí hizo alianza con Dios, allí recibió el ser pueblo elegido de Dios, pueblo consagrado. Pero esto no se llevó a cabo sin el compromiso explícito del pueblo de obedecer a Dios y guardar su alianza. Israel, es pues, constituido un pueblo llamado a vivir en comunión de voluntad con Dios (santo) y mediador de la presencia de Dios para los otros pueblos (sacerdotes)(Éx 19,2-6a)
  • Para tener fe se necesita “fuerza”, pero una fuerza que no podemos darnos por nosotros mismos, sino que fluye del sacrificio redentor de Cristo. Fuerza que atrae hacia Cristo y nos lleva a aceptar sus enseñanzas, reconocer su misión de salvación y adoptar su estilo de vida. Fuerza que nace del amor que llevó al Padre a entregar su Hijo por nosotros. Fuerza que reconcilia y que salva al hombre devolviéndole a su auténtico ser (Rm 5,6-11).
  • Jesús transmite su misión y sus poderes a los doce. Los convierte en apóstoles (enviados). No llevan cualquier noticia, ni son ministros de cualquier señor. Llevarán consigo el misterio de salvación en la palabra, en el testimonio, en las obras, en los misterios que el Señor les mandó realizar. Acogerlos, será acoger al mismo Cristo, el Pastor que viene a conducir a la libertad, a la paz, a la verdad, al amor, a la vida verdadera (Mt 9,36-10,8).
  • En cada eucaristía, el sacerdote, ministro del Señor, hace las veces de Cristo Buen Pastor que sigue alimentando su grey con el doble pan: de la palabra, de su cuerpo y sangre. Sigue caminando con nosotros y sintiendo gran compasión por todos aquellos que no tiene quien los conduzca. Hagamos nuestra la compasión de Cristo por los hombres que aún no lo conocen y pidamos al Padre que envíe más pastores que como Jesús salgan al encuentro de los hombres y los atraigan al encuentro con su rostro misericordioso.
  • CEC 551,761-766: la Iglesia preparada por el pueblo en el Antiguo Testamento; CEC 783-786: la Iglesia: un pueblo sacerdotal, profético y real; CEC 849-865: la misión apostólica de la Iglesia.

 

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