Señor Dios Todopoderoso, que guías con sabiduría el curso de la historia y sostienes en tus manos el destino de los pueblos, te pedimos humildemente por quienes ejercen la autoridad en el mundo. Concédeles un corazón recto y justo, para que busquen siempre el bien común por encima de sus propios intereses. Ilumina sus mentes con tu verdad, fortalece su voluntad en la justicia y hazlos servidores de la paz y de la dignidad humana. Que promuevan leyes justas, defiendan a los más vulnerables y trabajen incansablemente por la concordia entre las naciones.
Y a nosotros, tu pueblo, concédenos ser ciudadanos responsables, comprometidos con la verdad, la justicia y el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.







