Es una apuesta impulsada por el Frente de Gremios Estatales (FGE), con el apoyo de la Red RETO y la ULPE (Universidad Latinoamericana de las Periferias) para consolidar y potenciar el mundo del trabajo a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.
Potenciar y fortalecer el liderazgo político, socio-laboral y la capacidad de incidencia de 50 dirigentes gremiales y sindicales del sector público de América Latina y el Caribe. Bajo esta premisa el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) a través del Centro de programa y redes de acción pastoral (Ceprap) lanzará el programa formativo “Trabajo, Dignidad y Justicia Social”.
Es una apuesta impulsada por el Frente de Gremios Estatales (FGE), con el apoyo de la Red RETO y la ULPE (Universidad Latinoamericana de las Periferias) para consolidar y potenciar el mundo del trabajo a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.
En este sentido, los participantes serán promotores de los derechos fundamentales de la clase trabajadora, cimentada en la equidad de género, la inclusión socio-laboral, la equidad racial, la paridad en las estructuras de decisión y el cuidado ético de la Casa Común.
Se busca establecer un diálogo estratégico entre los sindicatos del sector público, la Doctrina Social de la Iglesia y la perspectiva de los derechos laborales y sociales a partir de una mirada desde Latinoamérica y el Caribe.
Sus organizadores han señalado que “el trabajo es para la vida, no para el mercado. Unimos la fuerza del sindicato, la raíz de nuestra identidad y la palabra de la Iglesia para defender la Casa Común y garantizar trabajo, dignidad y justicia social para todas y todos”.
Jornada de lanzamiento
El miércoles, 14 de octubre de 2026, a las 11:00 horas de Argentina, se realizará el lanzamiento oficial de este ciclo formativo en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), en la sede central de la Confederación General del Trabajo (CGT).
El panel inaugural estará integrado por referentes regionales e internacionales, entre estos monseñor Reginaldo Andrietta, obispo de Jales (Brasil) y coordinado de la Red RETO), Federico Dávila, vicepresidente Global Primero de la Federación Internacional de Sindicatos de Servicios Públicos (ISP).
También estarán Julio Fuentes, presidente de la Confederación Latinoamericana Trabajadores del Estado (CLATE), Luiz Andre de Unión Internacional de Sindicatos de Trabajadores en los Servicios Públicos y Similares (UIS-SP), Gerardo Martinez, miembro titular del consejo de administración y del comité de libertad sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Junto a ellos José Pérez Debelli, presidente de ANEF (Agrupación Nacional de Empleados Fiscales) de Chile, Sergio Arnoud y Terezinha Castro (Confederación de los Servidores Públicos de Brasil) y Magaly Ortega de Federación Nacional de Asociaciones y Organizaciones de Empleados Públicos – Panamá.
Marco conceptual
Tamara Barbará, referente del Sindicato del Personal Legislativo (APL) y organizadora de este encuentro, señaló que el programa “nace como respuesta regional a las crecientes transformaciones del mundo del trabajo y su impacto en los trabajadores, atravesado por desafíos socioeconómicos, tecnológicos y climáticos”.
Su marco conceptual se fundamenta en el fortalecimiento del diálogo social como motor de concertación y la consolidación de servicios públicos de calidad como garantía de equidad y derechos fundamentales.
Por eso, que la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), a través de encíclicas de profunda visión humanista como Rerum Novarum, Laudato si’ y Magnifica Humanitas como la exhortación Querida Amazonia “aportan un sustento ético, moral y humanista centrado en la dignidad inalienable del trabajo, la justicia social, el bien común y la ecología integral”.
También mencionó que existe un marco normativo internacional, establecido por OIT (Organización Internacional del Trabajo) que incorpora convenios fundamentales sobre libertad sindical, empleo estatal, negociación colectiva, plataformas digitales, remuneración y seguridad social y migración.
¿Por qué es importante para la Iglesia?
Barbará explicó que analizar de forma articulada las Encíclicas y los Convenios de la OIT resulta imprescindible en el escenario actual, porque los convenios internacionales proveen las herramientas normativas y operativas para la tutela de los derechos de los trabajadores, mientras que la Doctrina Social de la Iglesia otorga la profundidad ética y el sentido transformador que orienta el ejercicio del poder y la justicia.
“Superando los abordajes puramente legalistas, esta sinergia fortalece la labor sindical desde una perspectiva integral: conecta la protección técnica del puesto de trabajo —base indispensable del diálogo social— con los grandes desafíos de la justicia social”, apuntó.
Asimismo pretenden incorporar en la agenda gremial la dimensión ambiental (Laudato si’), reconociendo que la defensa de los derechos de la clase trabajadora es inseparable de la protección de los territorios, los recursos naturales y la justicia climática.
A la par quieren afrontar la Transición Digital y los Sesgos Algorítmicos las transformaciones por Inteligencia Artificial y automatización en el sector público a la luz de Magnifica Humanitas), identificando sesgos de discriminación y exigiendo transparencia para defender el trabajo digno.






