Oremos por los matrimonios que atraviesan momentos de dificultad, para que el Señor fortalezca su amor, renueve el diálogo, sane las heridas causadas por la incomprensión, el resentimiento y la falta de perdón, y les conceda la gracia de redescubrir la fidelidad, la esperanza y la alegría del sacramento que un día celebraron. Que, acompañados por la Iglesia y sostenidos por la fuerza del Espíritu Santo, encuentren caminos de reconciliación, unidad y paz.







