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  • En este texto del libro de los Proverbios, el autor sagrado habla de la Sabiduría como una entidad personal, con consciencia de ser creada al origen de la creación, antes que existiera la tierra u hombre alguno. Dice también que fue engendrada, y se entiende por el creador. Dice que estaba junto a Dios como arquitecto, es decir participando activamente de la obra creadora. Su actuar era la alegría del altísimo y su delicia era la tierra y estar con los hombres. El prólogo de San Juan, identifica esta sabiduría con el Verbo encarnado (Pr 8,22-31).
  • San Pablo señala aquí la gratuidad de la fe, que pone en paz con Dios, por la aceptación de la redención llevada a cabo por Cristo. Esta fe nos permite entrar en una actitud de aceptación de las tribulaciones de la vida como camino que nos permite crecer en las virtudes… y vivir en esperanza. Esta esperanza es sostenida por el amor que el Espíritu Santo infunde en nuestros corazones (Rm 5,1-5).
  • Jesús vino al mundo a Revelarnos al Padre. Revelar su Paternidad. Luego Jesús nos dice por medio del Evangelista que vendrá el Espíritu de la Verdad, Él tendrá la misión de llevar a los creyentes hasta verdad completa, es decir, irnos descubriendo el misterio de Jesús, pues estamos llamados a configurarnos con Él en su ser de Hijo (Jn 16,12-15).
  • En cada Eucaristía iniciamos pronunciando la fórmula Trinitaria y terminamos de la misma forma. Esto es un ejemplo de cómo debe ser toda nuestra vida, quiere decir que todas nuestras obras deben tener como principio y meta la glorificación de La Trinidad.
  • CEC 202, 232-260, 684, 732: el misterio de la Trinidad; CEC 249, 813, 950, 1077-1109, 2845: en la Iglesia y en su Liturgia; CEC 2655, 2664-2672: la Trinidad y la oración; CEC 2205: la familia como imagen de la Trinidad.

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