PARA COMPARTIR CON NUESTRA COMUNIDAD. Clero Hoy 684

  • Esta profecía del profeta Zacarías nos habla de el regreso de la monarquía al pueblo judío que había regresado el exilio. Este Rey Mesías es caracterizado por su justicia, fidelidad a toda prueba a la voluntad de Dios; triunfador, no porque vencerá enemigos humanos, sino porque vencerá al diablo en el desierto; pobre, porque en su corazón no se encontrarán apegos que lo desvíen de su misión; montado en un borrico, claramente se cumple esta profecía en la entrada triunfante de Jesús a Jerusalén. Monarquía que se ha extendido a lo largo de la historia a todos los que aceptamos a Cristo como el Mesías, el Hijo de Dios vivo y hemos entrado en su reinado de paz (Za 9,9-10).

  • El Apóstol Pablo quiere que los bautizados comprendan la importancia del Espíritu Santo en sus vidas. El Espíritu asegura nuestra pertenencia a Cristo y por ende la participación en su filiación divina y en su resurrección. Es el Espíritu el que asegura nuestra conexión con Dios. Por ello, los bautizados deben luchar por no caer en el dominio de la carne o pasiones carnales, sino avanzar siempre hacia una mayor libertad (Rm 8,9.11-13).
  • Jesús nos invita a llevar su yugo, es decir, a caminar junto con ÉL. Porque solo junto a Él podremos llegar verdaderamente a ser mansos, a saber responder al mal siempre con el bien; porque solo junto a Él podremos llegar a ser verdaderamente humildes, de manera voluntaria buscar siempre lo primero y lo mejor para los demás, aceptar la absoluta dependencia del Padre y aceptar amorosamente su voluntad sobre nosotros (Mt 11,25-30)
  • Cada eucaristía es la oportunidad que tenemos para hacernos pequeños, porque es la manera de reconocer a Jesús como el centro de nuestra vida, como el Hijo de Dios que ha venido a salvarnos y, que precisamente en la Eucaristía se renuevan esos misterios que nos han dado la nueva vida.
  • CEC 514-521: el conocimiento de los misterios de Cristo, nuestra comunión con sus misterios; CEC 238-242: el Padre viene revelado por el Hijo; CEC 989-990: la resurrección de la carne.

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