PARA COMPARTIR CON NUESTRA COMUNIDAD. Clero Hoy 646

  • El autor sagrado recuerda la noche de la liberación de Egipto como noche gloriosa para los Hebreos. Noche en que murieron todos los primogénitos de Egipto y el Faraón liberó a los Hebreos. Dicha liberación abrió la puerta al pueblo elegido para que fuera al encuentro con Dios. Desde entonces, el pueblo celebró la Pascua como memorial de su liberación y glorificación (Sb 18,6-9).
  • la fe, implica como dice el autor de esta carta, promesas que miran al futuro y que invitan a movilizarnos según el plan de Dios (Abraham); promesas que dan vigor, para realizar algo imposible humanamente hablando (Sara). Fe que implica confianza absoluta en la Palabra pronunciada por Dios, en sus promesas maravillosas. Fe que da la capacidad para grandes sacrificios, como ofrecer a su propio Hijo (Abraham). Fe que trasciende y va en busca de lo eterno que solo Dios puede conceder  (la patria del cielo) (Hb 11,1-2.8-19).
  • Jesús quiere que su Iglesia no se dé reposo en la tarea evangelizadora, sino que como el administrador fiel y prudente esté pendiente de repartir la ración de alimento a los siervos del Señor, es decir, que nunca falten a los bautizados los auxilios necesarios para crecer y llevar a la madurez esa vida que recibieron el bautismo (Lc 12,32-48).
  • En cada eucaristía,  la Iglesia encarna de manera absoluta ese administrador fiel y prudente que está repartiendo la ración del alimento eterno a los siervos de Dios. Alimento, sin el cual el mismo Jesús dijo “No tenéis vida en vosotros” (Jn 5,53)
  • CEC 144-149: la obediencia de la fe; CEC 1817-1821: la virtud de la esperanza; CEC 2729-2733: la oración, humilde vigilancia del corazón; CEC 144-146, 165, 2572, 2676: Abrahán, modelo de fe.

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