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PARA COMPARTIR CON NUESTRA COMUNIDAD – 561

  • Este oráculo de Isaías canta la gloria de un hombre a quien Dios ha puesto en un sitio honroso. Eliacín es elegido para ocupar el puesto de mayordomo del palacio de David. Es quien tiene la llave, es decir quien abre al acceso al Rey o lo cierra. Lo cual deja ver el grado de confianza al que ha sido elevado. Tal fue la condición a la que fue elevado Pedro por el mismo Jesús “te daré las Llaves del Reino de os cielos”. Dignidad y honra que Dios ha dado – en Pedro- a todos los presbíteros. Dignidad y tarea que nos habla de la gran confianza de Dios, pero también de la grave responsabilidad de sus ministros (Mateo 16,19) (Is 22,19-23).
  • Pablo canta a la generosidad de Dios ( que está dispuesto a tener misericordia de gentiles y judíos); a la sabiduría de Dios, que sabe cómo aprovechar el endurecimiento de los unos para el bien de los otros y viceversa (endurecimiento de los judíos, para llamamiento de los gentiles); al conocimiento de Dios, que sabe el momento para llamar al hombre (llamó a los Hebreos cuando estaban esclavos en Egipto, llamó a los gentiles esclavos de los ídolos, nos sigue llamando a todos para liberarnos del pecado y de la muerte (Rm 11,33-36).
  • Pedro confiesa a Jesús como Mesías como Hijo de Dios. A su vez Jesús le revela su nuevo nombre -Pedro, piedra- señalando así la perennidad de su misión en el mundo “dar testimonio de la divinidad de Jesús”, es decir, de la relación única de Jesús con Dios, pero también de hacer partícipes de esta relación a todos los hombres mediante la gracia (Mt 16, 13-20).
  • En cada eucaristía confesamos a Jesús como “Hijo de Dios” y le recibimos en su cuerpo, sangre, alma y divinidad. Y decimos: “cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz anunciamos tu muerte Señor, hasta que vuelvas”. La eucaristía es un anuncio permanente de Cristo. Quien celebra la eucaristía y recibe al Señor se convierte en misionero de este memorial.
  • CEC 551-553: las llaves del Reino; CEC 880-887: el fundamento de la unidad: el colegio episcopal y su cabeza, el sucesor de Pedro.
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